jueves, 6 de octubre de 2016

JULIETA de PEDRO ALMODOVAR (2016)

Tras unos días para asimilar lo visto me decido a escribir sobre Julieta, la última película de Pedro Almodovar, que por suerte para todos ha vuelto al cine de mujeres, como se suele decir, para dejar olvidado el bodrio anterior (Los amantes pasajeros). 

La historia comienza cuando Julieta (Emma Suarez) está a punto de irse a vivir a Portugal, y se encuentra por la calle a Bea, una amiga de su hija Antía. Bea le cuenta que vio a su hija en el lago Como hace unos días y que tiene tres hijos. Julieta queda totalmente aturdida por la noticia, de tal modo que decide cancelar su viaje y mudarse al que fue su primera casa en Madrid. Allí comienza a escribir la historia de su vida, desde el momento en el conoció al padre de Antía, cuando ella aún era muy joven (versión interpretada por Adriana Ugarte). 




A través de los flashbacks, la película nos va llevando del pasado al presente, de una Julieta joven y vital a una más deprimida que lleva años sin ver a su hija. El guión aunque brilla en muchos momentos tiene otros excesivamente teatralizados y forzados que restan verosimilitud a las escenas. Sin embargo, el tono general es bueno, especialmente gracias al fantástico elenco de actrices. Tanto Emma Suarez como Adriana Ugarte están perfectas en su papel, ambas han captado bien los matices del personaje. A la altura están las secundarias Inma Cuesta, Michelle Jenner y Rossy de Palma. A pesar de que la historia es buena, en muchas ocasiones, se ve de lejos lo que va a pasar, lo que resta gracia al asunto; aunque también es cierto que Almodovar es de dejar señales que a nada que hayas visto un par de películas suyas son fáciles de descifrar. 

La ambientación es su mayor virtud. La decoración exquisita de las casas va unida a un vestuario bien pensado que nos habla de la personalidad de los personajes. Adriana Ugarte con los pelos de loca rubios y ochenteros está total. Almodovar, fiel al rojo como siempre, sabe elegir bien las localizaciones de sus sets. La cámara nos va dejando imágenes de postal, que no pierden su belleza a pesar del dolor y la soledad que desprenden. Con un estilo depurado y clásico nos arrastra a través de los años, cada vez más vacíos y tristes de Julieta. Es una película bastante disfrutable, ni de las mejores, pero tampoco de las peores. Estaría en un término medio, pero daré las razones de ello a continuación y con SPOILERS:


Debo reconocer que aunque me ha gustado, el relato me ha dejado algo fría. Le faltaban detalles, especialmente me ha chirriado el personaje de Antía. A mitad de película descubres que lleva 12 años desaparecida. Tras la muerte de su padre se dedica en cuerpo y alma a cuidar de su madre, que ha perdido toda fuerza vital y es incapaz de mantenerse sola en pie. Pero un día desaparece, se va a un "retiro espiritual" a las montañas, y cuando Julieta va a buscarla descubre que se ha ido y que no quiere saber nada de ella. Los tintes religiosos de ese retiro ya me dan repelus, pero no logro comprender esa huida. Culpa a su madre y a sí misma de la muerte de su padre, pero está años cuidándola para luego largarse. Se entiende la necesidad de independencia pero aún así. Además, descubrimos que la relación que mantenía con su amiga Bea era romántica y no solo de amistad. Y Bea le cuenta a Julieta que los últimos tiempos que estuvieron juntas habían sido un infierno, pero tampoco sabemos por que. Y lo peor no es eso, es que al final de la película, que has estado esperando a que el reencuentro llegue, no sucede. Sabemos que se van a ver, pero ahí se corta la película. Julieta dice que cuando la vea no le pedirá explicaciones, y así nos quedamos, sin respuestas. Muy frustrante la verdad. Comprendo que Almodovar haya querido que nos sintamos como Julieta (o esa es la conclusión a la que he llegado), pero no es un final nada satisfactorio porque te corta el rollo totalmente. Para mi ha fastidiado el final. Mi conclusión es que Antía tiene muchos traumas derivados de la muerte de su padre y de tener que hacer de niñera-enfermera de su madre. Además es homosexual, pero si se va al retiro espiritual religioso intuyo que eso le hará replantearse también ese aspecto de sí misma, y finalmente huye para no tener que afrontar toda la verdad de su vida. Si Almodovar hubiera filmado un final como debe ser, yo no tendría que estar aquí elucubrando. 


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