viernes, 16 de enero de 2015

Mi top 10 de clásicos del cine negro


El cine negro o film noir es un género cinematográfico desarrollado en EEUU entre la década de los años 30 y 50, siendo los años 40 su momento de apogeo. Se suele considerar "El halcón maltés" la primera película perteneciente a este género. Su definición es bastante compleja ya que puede abarcar desde el cine de gangsters hasta el cine social. Sus historias suelen girar en torno a hechos delictivos y criminales, tomadas en gran parte de la novela negra. Acostumbran a ser muy estilizadas, con una puesta en escena impecable y una iluminación expresionista. Las fronteras entre buenos y malos se difuminan, enfatizando el carácter oscuro de los personajes. El cine negro presenta una sociedad corrupta y cínica, llena de fatalidad, y de femmes fatales, uno de los personajes arquetípicos. 

Todos aquellos que seáis grandes fans de "L.A. Confidential", "Muerte entre las flores", "Camino a la perdición" o "Chinatown" deberíais conocer y ver estas películas que, en mi opinión, son de las mejores dentro de los clásicos del cine negro. No os excuséis diciendo que no os gusta el cine en blanco y negro porque eso es inadmisible. Así que vedlas. ¿Ya! 

- LA SOMBRA DE UNA DUDA (1943) de Alfred Hitchcock
Una de las primeras películas que vi de mi queridisimo y adorado Alfred Hitchcock. Trata sobre una familia que vive tranquilamente hasta que llega el encantador tío Charlie (Joseph Cotten). Su sobrina que no le conoce en absoluto, comienza a sospechar que su tío es más de lo que aparenta. Puro Hitchcock.

- PERDICIÓN (1944) de Billy Wilder
Un ingenuo agente de seguros (Fred MacMurray) y una atractiva cliente (Barbara Stanwych) traman asesinar al marido de ésta para poder cobrar un cuantioso y falso seguro de accidentes. Está narrada a modo de flashback y todo en ella encaja como si de un puzzle se tratara. Canónica, absorbente y trágica. Wilder fue un verdadero maestro, sin importar en que género se moviera. 

- TENER Y NO TENER (1944) de Howard Hawks
Dos marineros de la isla de la Martinica (uno de ellos el eterno Humphrey Bogart) se verán obligados a trabajar con la Resistencia durante la II Guerra Mundial. La trama no parece típica del cine negro, pero conforme van pasando los minutos, la historia va adquiriendo matices muy turbios. Fue en esta película cuando Bogart conoció a su futura mujer, Lauren Bacall. La química entre ambos es increíblemente palpable.

- LAURA (1944) de Otto Preminger
El detective Mark McPherson (Dana Andrews) investiga el asesinato de Laura (Gene Tierney), una seductora mujer. Los más allegados a ella y el retrato que pende de la pared de su apartamento le ayudaran a descubrir que misterio se oculta tras esta muerte. Solo los más perspicaces podrán intuir desde el principio que es lo que se cuece.

- ALMA EN SUPLICIO (1945) de Michael Curtiz
Cuando el segundo marido de Mildred Pierce (Joan Crawford) es asesinado, ella es interrogada por la policía. En este interrogatorio cuenta como ha sido su vida, desde su primer matrimonio hasta el momento presente y cómo su caprichosa hija ha marcado su destino. Esta historia está basada en una novela de James M. Cain,  pero se inventaron el asesinato para darle ese toque de cine negro. Recientemente se hizo otra adaptación de la novela, "Mildred Pierce", una miniserie protagonizada por Kate Winslet e igual de genial que la película.

- EL SUEÑO ETERNO (1946) de Howard Hawks
Bogart y Bacall reunidos de nuevo, pero aquí ya casados. Basada en la novela de Raymond Chandler, narra las peripecias del detective Philip Marlowe para rescatar a las hijas de un general multimillonario de unos asuntos bastante truculentos. Los diálogos son magníficos, pero la trama es ciertamente confusa en ocasiones. Creo que la primera vez que la vi me entere de la mitad, sin embargo esto no ha impedido que sea una de mis favoritas.

- GILDA (1946) de Charles Vidor
No iba a olvidarme de mi adorada Rita Hayworth en su papel más conocido. Johnny Farrel (Glenn Ford) es un aventuro y tramposo en el juego que llega a Buenos Aires. Allí, el propietario de un casino lo saca de un aprieto, y cuando éste le presenta a su esposa, descubre que es precisamente la mujer que le convirtió hace años en un ser desgraciado. Inolvidable la escena del "striptease" y el posterior bofetón (hoy muy políticamente incorrecto).

- EL CARTERO SIEMPRE LLAMA DOS VECES (1946) de Tay Garnett
Supongo que todo el mundo recordará la versión de los 80 de Jack Nicholson y Jessica Lange, sin embargo esta versión del 46 de la novela de James M. Cain me gusta mucho más. Hay que decir también que no fue la primera versión, pues en 1943 ya se había rodado en Italia bajo el título de "Ossessione". La historia cuenta el romance entre Frank (John Garfield) y Cora (Lana Turner). Él es un hombre sin rumbo que termina trabajando en el restaurante del marido de ella. Las escenas en las que los dos protagonistas aparecen juntos no tienen desperdicio. La atracción que hay entre ellos es capaz de atravesar la pantalla. 

- LA DAMA DE SHANGHAI (1947) de Orson Wells
Michael O'Hara (Orson Wells) es un marinero irlandés que entra a trabajar en el yate de un hombre mayor e inválido, pero que está casado con una mujer joven y hermosa (Rita Hayworth). Allí se verá envuelto en una maraña de intrigas de las que no parece posible desentenderse. Es una película compleja e inquietante, digna de verse al menos una vez en la vida.

- EL CREPÚSCULO DE LOS DIOSES (1950) de Billy Wilder
Ganadora de 3 Oscars y 4 Globos de Oro, El crepúsculo de los dioses marcó el final de la que había sido una década prolifera y grandiosa en el género del film noir. Esta atípica película está narrada por el protagonista, Joe Gillis (William Holden), que nos va a contar la historia de como ha terminado muerto en la piscina que vemos en pantalla en las primeras imágenes del film. Todo comienza cuando él se refugia por casualidad en la mansión de Norma Desmond (Gloria Swanson), una vieja estrella del cine mudo que pretende regresar al mundillo y que vive totalmente ajena a la realidad.

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