jueves, 25 de febrero de 2016

DE ÓXIDO Y HUESO de JACQUES AUDIARD (2012)


Tras haber escuchado, en más de una ocasión, que a Matthias Schoenaerts le empezaron a llover papeles a raíz de esta película, he tenido que verla. Y lo cierto es que no es para menos. Esta cruda historia hace que la actuación de los dos protagonistas sobresalga por encima de cualquier cosa en el film.

Stephanie (Marion Cotillard) es una domadora de orcas que tras sufrir un grave accidente se ve incapaz de enfrentarse a su propia vida. Tras un encuentro casual con Ali (Matthias Schoenaerts) ambos entablan una amistad. Ali es un hombre frío, sin ilusión en la vida, que apenas presta atención a su hijo pequeño, y que está más interesado en las peleas callejeras en las que participa para ganar un dinero extra.


El director con gran maestría nos conduce a través del sufrimiento de los protagonistas, especialmente en el caso de ella, que sorprende al espectador con su ganas de salir adelante y la fuerza de voluntad que puede llegar a tener. No puede decirse que la película se regodee en la desgracia, sin embargo es difícil quitarse el nudo de la garganta en algunas ocasiones. Tiene algunos momentos muy poderosos, que se quedan grabados en las retinas.

Para algunos quizás sea un film duro de aguantar. Su relato es frío y pausado, pero no por ello lento o aburrido. Se nota que es una película francesa y ya está. He leído algunas críticas que la ponían verde, aludiendo a su "supuesta" falta de realismo. En mi opinión, nada más lejos de la realidad. La insensibilidad de Ali se complementa con el desgarro emocional de ella, que es incapaz de sentirse cómoda entre las personas a las que conocía de antes del accidente. La simbiosis que se crea entre estos dos seres oscuros es la unión perfecta. 

La recomiendo a todos aquellos que tengan cierto estómago, y que disfruten de una buena historia de superación y esperanza. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario