domingo, 7 de febrero de 2016

EL RENACIDO de ALEJANDRO G. IÑARRITU


"¿Puedes oír el viento padre? ¿Recuerdas lo que mi madre solía decir del viento? El viento no puede vencer a un árbol con fuertes raíces". Y eso es Hugh Glass (Leonardo DiCaprio) en esta película: un árbol fuerte y lleno de vida, impetuoso pero también paciente. Él sabe que llegará su momento...

Visceral sería el adjetivo más apropiado para esta película. Sus imágenes te atrapan desde el primer momento, y su crudeza te hace sentir el frío, el dolor de un zarpazo o de un navajazo. El director nos arrastra con los personajes hasta sentir el lado más salvaje del ser humano, su lado más animal y primario. Y es ahí en medio de toda esa grandeza donde se percibe la calidad de una película que no será apreciada por todos.

Basada en la novela de Michael Punke, que a su vez está basada en la historia real de Hugh Glass, un explorador del XIX, Iñarritu construye la historia de un hombre y su hijo mestizo que participan en una campaña para conseguir pieles en el interior de las montañas de Norteamérica. Primero se verán cercados por los indios y después por el frío invierno, mientras que un terrible oso y un hombre aún más terrible acechan. 


Esta tremenda historia de supervivencia se ve acompañada por un elenco de actores en estado de gracia. DiCaprio se come la pantalla y lleva magistralmente gran parte del peso del film, igual que hizo en su momento Tom Hanks en Naufrago. Tom Hardy está a la altura, haciendo uno de sus mejores papeles como ser despreciable. 

El realismo con el que está todo rodado es un portento de la tecnología actual. El uso de la cámara y el gran angular son brillantes, e introducen al espectador hasta el punto de que uno queda pegado al asiento sin poder soltar el aliento, ya sea por un imponente paisaje o por una escena de lucha. El desasosiego y la brutalidad acompañan casi en cada plano, y esto hace que la película no sea para sensibles. 

En definitiva, es un film sobre la fuerza de un hombre que irá más allá de la crudeza de la naturaleza y de la lógica para conseguir su objetivo final: la venganza. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario