lunes, 14 de octubre de 2013

MELANCOLÍA de LARS VON TRIER (2011)

¡Hola a todos!
Aquí estoy de nuevo con una película bastante controvertida. Me refiero a “Melancolía” de Lars von Trier, del año 2011. La película ha sido controvertida desde el principio, en primer lugar por la temática, que hace una conjunción del drama con la ciencia ficción de una manera muy inusitada; y en segundo lugar por su propio director, Lars von Trier, que va provocando polémica allá donde va.



“Melancolía” comienza con un premonitorio e hipnótico prólogo, y está dividida en dos partes bien diferenciadas y con pocos parecidos entre sí. La primera parte se centra en Justine (Kirsten Dunst), quien acude a la celebración de boda en casa de su hermana Claire (Charlotte Gainsbourg) y su cuñado (Kiefer Sutherland). Personalmente me recuerda bastante al inicio de su otra película “Rompiendo las olas”. Esta parte se centra en la fiesta, cuyas exigencias parecen superar a la depresiva (y algo clarividente) Justine. La segunda parte se centra en Claire, temporalmente es posterior a la boda, y nos muestra como la familia se ve fascinada por un misterio planeta, el planeta Melancolía, que se acerca peligrosamente hacia la Tierra.

Ambas hermanas no podrían ser más diferentes la una de la otra, Justine parece ser incapaz de afrontar situaciones sociales o actividades normales de la vida cotidiana, asuntos que se le dan mucho mejor a su hermana Claire, cuya obsesión por la perfección hace que por otra parte le cueste más aceptar situaciones más difíciles. Sus personalidades son totalmente opuestas, lo que le falta a la una lo tiene la otra. Podría decirse que son como dos planetas que chocan entre sí.

Artísticamente, Lars von Trier es fiel a su estilo habitual. De su primera etapa de Dogma 95 solo mantiene el uso de la cámara en mano, el cual usa con frecuencia, y lo podemos apreciar especialmente en la primera parte de la película, donde los movimientos convulsos y desenfoques de la cámara se asemejan a la personalidad inestable de Justine. También mantiene otra característica de Dogma como fue el rodaje en localizaciones reales, en este caso el castillo Tjoloholm, construido al estilo Arts and Crafts en Suecia. La fotografía es sumamente impresionante, tanto la empleada en las escenas más costumbristas como en las más ficticias. Hay escenas absolutamente electrizantes y que transmiten perfectamente ese estado de ánimo que es la melancolía.



La película está llena de simbolismos, pero me ha llamado especialmente la atención una de las escenas del prólogo en la que aparece Justine con su traje de novia en el agua y que me ha recordado a la Ofelia de Millais. Después en una de las escenas de la fiesta, Justine recoloca unos libros de arte de su hermana, y justo uno de ellos lo deja abierto en una página en la que aparece dicho cuadro. Para quien no lo sepa, Ofelia era la amada de Hamlet (en la obra homónima de Shakespeare) que enloquece y muere ahogada.



Por último, y no por ello menos importante, quiero hacer una breve mención a la escasa banda sonora cuyo leit motiv es el sublime, maravilloso, increíble, magnífico… preludio de la ópera Tristan e Isolda de Richard Wagner, que suena a lo largo de todo el film, y me parece que es una elección fantástica para completar la atmósfera de la película.


Comprendo que esta película pueda no gustar a todo el mundo, pero debo decir que a mí me ha gustado mucho más de lo que pensaba, y os animo a verla pues puede que os sorprenda para bien.




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